REVISITANDO NUESTROS MIEDOS HACIA LO INCIERTO

Updated: Jul 20, 2020



En un mundo donde nos habíamos acostumbrado a resolver nuestras situaciones de manera inmediata, la incertidumbre que estamos viviendo en estos días nos hace sentir inseguros e inestables. Las emociones que experimentamos cuando nos encontramos ante un futuro incierto son completamente normales. A través de mi práctica clínica, he observado que es más aceptado decir “siento ansiedad”, en vez de “siento miedo”. A mis pacientes y clientes suelo preguntarles: “¿Eso que sientes se llama ansiedad o miedo?” Entonces, les pido que me hablen de sus miedos, lo desenmascaren y se liberen de los esquemas que los mantienen atrapados, libres para elegir la vida que anhelan.

Los científicos han encontrado que los miedos tienen una explicación neurobiológica, es como un sistema de alarma que nuestro cerebro activa cuando detecta una posible amenaza. Es una respuesta adaptativa que conlleva cambios fisiológicos, de pensamientos y comportamientos. Sin embargo, todavía queda mucho por estudiar acerca de la neurobiología del miedo y sus funciones. Los miedos están condicionados a estímulos neutros. Es decir, que son adquiridos, lo vamos aprendiendo y construyendo a través del tiempo, por medio de la sociedad, la cultura, nuestros padres y experiencias de vida. El historiador francés y autor del libro “El Miedo en Occidente”, Jean Delumeau (1978) menciona que el miedo es la emoción más contagiosa que existe. Es una epidemia que se propaga rápidamente entre los seres humanos.

Por eso es tan importante reconocer nuestros miedos, explorarlos y adentrarnos en ellos para derribarlos y liberarnos. En el siguiente cuento “El Poder del Miedo" de Anthony De Mello nos invita a reflexionar acerca de cómo el miedo nos traiciona. De ahí la importancia de desenmascararlo y desbloquearnos del mismo.

“La Peste se dirigía a Damasco y pasó velozmente junto a la tienda del jefe de una caravana en el desierto. - “¿Adónde vas con tanta prisa?” Le pregunto el jefe. -A Damasco. Pienso cobrarme un millar de vidas.” De regreso de Damasco, la Peste pasó de nuevo junto a la caravana. Entonces le dijo el jefe: - “¡Ya sé que te has cobrado 50.000 vidas, no el millar que habías dicho!- “No,” le respondió la Peste. - “Yo sólo me he cobrado mil vidas. El resto se las ha llevado el Miedo” (De Mello, 2001). 

En este cuento, De Mello nos invita a que nos demos cuenta de cómo el miedo habita en nuestras mentes, nos limita y aprisiona. Te invito a reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿A quién le compraste tus miedos y limitaciones?¿Esos miedos vienen de tu mamá, tu papá, de un maestro, de tus familiares, de tu pareja o expareja (s), de tu trabajo, tus jefes, tus colegas, compañeros de trabajo, del círculo social en el que te rodeas o de experiencias pasadas? Tómate el tiempo que sea necesario y repasa todos esos mensajes que recibiste desde tu infancia hasta el día de hoy.

Toma conciencia de que todos esos mensajes son esquemas mentales que has comprado a través de los años. Date cuenta de que todos esos esquemas te limitan. Observa cómo esos esquemas te producen ansiedad, estrés, frustración y tristeza. Permítete sentir esas emociones en tu cuerpo y adéntrate en ellas. Todas esas emociones te están dando información de qué debes elegir nuevos caminos. Tú decides, ¿Deseas ser el líder de tu vida o un seguidor de los demás? ¡Es tu decisión!

Cuando te adentras en tus miedos te permites romper falsas ilusiones. Te permites reiniciar nuevos proyectos y soltar lo que ya está obsoleto en tu vida. Lo incierto es la oportunidad para abrirnos a nuevas posibilidades y diseñar un nuevo estilo de vida, una que te resulte simple y relajada.

214 views1 comment